El póquer, la gran excepción




Máquinas tragaperras, ruleta, blackjack, bingo, póquer... todos ellos tienen en común una sola cosa: se pueden jugar en un casino online o físico. Pero más allá de eso, lo cierto es que no hay mucho más que compartan, especialmente en lo que al póquer se refiere. Y es que si bien es totalmente verídico que empresas como PokerStars, William Hill o Bet365 lo engloben dentro de la misma categoría que las demás, el famoso juego de naipes es sin duda alguna una auténtica excepción ante el resto.

Esto posibilita, entre otras cosas, que existan verdaderas estrategias que se han demostrado ganadoras tanto a corto como a largo plazo. De hecho, no son pocas las escuelas o páginas web que se dedican en exclusiva a convertir tu primer depósito en una cantidad mucho mayor mediante artículos, vídeos, entrenamientos y mucho más material educativo. Hablando de bonos de bienvenida, no olvides que en esta página web puedes encontrar muchísima información interesante sobre los mejores casinos online que puedes encontrar en la red.

Lo que hace único al póquer es el hecho de que te enfrentas a otros seres humanos, mientras que en el resto de variantes lo haces bien contra la máquina o bien contra la banca del casino online o físico. Es cierto que en salas online tales como Bet365 o 888 nunca llegas a ver el rostro de tu oponente, pero esto no quita que puedas identificar errores claros en su metodología de juego.

Entonces... ¿cómo es posible que un jugador pueda ser ganador de forma constante en el póquer? La respuesta es tan simple que asusta: cometiendo menos errores que tu rival, así de sencillo. La sala no tiene nada que ver ya que por cada mano que tiene lugar se lleva una comisión independientemente de quién sea el ganador de la misma o de las cartas que se hayan repartido, por lo que es un combate cuerpo a cuerpo entre tus oponentes y tú.

A diferencia de las casas de apuestas que sí tienen cierto pavor a jugadores ganadores, las salas de póquer apoyan de forma directa la formación y la adquisición de habilidad de sus jugadores por el mero hecho de que cuanto más mejoren más altas serán las mesas en las que jueguen y, en consecuencia, mayor la comisión que se embolsarán por cada mano jugada. Es una situación que en inglés se denomina "win to win".

Otra gran diferencia es que tanto la ruleta como el blackjack o las máquinas tragamonedas están diseñadas para que la banca tenga cierta ventaja (por mínima que sea) ante los jugadores. Es cierto que esta no suele suponer más de un 2-3%, por lo que el que juegue a corto plazo no se verá afectado, pero existir existe. Sin embargo, esto en el póquer no ocurre y tus posibilidades de ser ganador van ligadas de forma intrínseca a tu habilidad con los naipes, no hay más.


Hoy en día es posible jugar al póquer online directamente desde el salón de tu casa con un ordenador o un dispositivo móvil con conexión a internet. PokerStars, Bet365 y muchas otras cuentan con softwares nativos o web que hacen que la experiencia de juego sea prácticamente similar a la de un casino físico. Lo mismo ocurre con la modalidad de casino online, donde incluso hay crupieres reales que transmiten en vivo, pero eso es otro tema.

Por lo tanto, llegados a este punto, la pregunta clara es... ¿se puede ganar al póquer y ganar dinero de forma constante? La respuesta, a diferencia de otras alternativas, es un rotundo sí. Aunque de nuevo, hay una diferencia entre el póquer y el resto de juegos de un casino online. Mientras que en una ruleta o en una máquina tragaperras es tan sencillo como sentarte y jugar sin conocimiento previo, en el póquer necesitarás una formación si quieres ser ganador. Sí, sé que es cierto que en las anteriores modalidades de casino también hay estrategias que se pueden estudiar, pero no es más que leerlas y lllevarlas a la práctica.

En el póquer no, aquí necesitarás empinar los codos de lo lindo. No importa si juegas en PokerStars, en Betfair o en Bet365, sea donde sea necesitarás estudiar teoría para no ser el peor jugador de la mesa. Como comentaba al principio, existen multitud de páginas webs donde puedes encontrar decenas de artículos y videos formativos que te llevan de la mano desde un primer momento. Ranking de manos, estudio de probabilidades (que en el argot del juego se conoce como odds), qué manos debes descartar antes del reparto de las cartas comunitarias, cómo afrontar determinadas combinaciones de cartas y así un larguísimo etcétera. Este deporte mental es uno de los que más calculo matemático y estudio requiere a pesar de la creencia popular, que cree que es tan fácil como tener suerte y un buen par de cartas.

De la misma forma, también debes aprender (y ahí lugares para ello) a detectar los errores de tus contrincantes. Estos se identifican mediante patrones de comportamiento, pero para localizarlos debes tener tanto un conocimiento teórico previo como una práctica. Es cierto y ya hemos hablado de ello que existen programas que analizan a los rivales, pero cada vez están más en desuso por la negativa de las salas de póquer como Bet365 o la gran PokerStars.

Es posible que ante todo lo explicado hasta ahora sientas que es un camino difícil de recorrer. Es cierto. Ser ganador a la hora de jugar al póquer no es tarea fácil, pero es posible y muchísimo más gratificante que la ruleta o las máquinas tragaperras, donde siempre tendrás la sensación de que tu éxito o tu fracaso depende de un factor externo a tu habilidad. El póquer es la única modalidad de casino en la que puedes tomar decisiones que pueden cambiar el flujo de dinero y la rentabilidad, pero obviamente eso requiere a cambio una intensa preparación.

Tal y como ocurre en cualquier cosa de la vida, conforme vas avanzando en práctica y conocimiento irás escalando en el ranking de jugadores. Ganarás más dinero, subirás el nivel de las mesas (ya sean torneos, Sits and Go o mesas cash) y en consecuencia necesitarás un conocimiento más profundo con conceptos avanzados. Pronto te empezarán a aparecer términos como metajuego, rango polarizado y muchas más palabras que hasta ahora no habías escuchado en tu vida.


Y es que el póquer cuenta con otra gran diferencia: su dificultad es progresiva debido a que cuanto más avances mayor será el nivel de tus oponentes. Esto no ocurre con el blackjack, la ruleta, el bingo o las slots, donde cada partida tiene la misma dificultad que el anterior, es decir, es plana. Sin embargo, en el póquer el límite de conocimiento va en aumento de forma progresiva.

Donde sí que no hay diferencia entre el juego de naipes y el resto es en la posiblidad de jugarlo en cualquier parte. Hoy en día cualquiera puede seguir acercándose a un casino para probar suerte, pero también cuentas con la posibilidad de disfrutar en una sala que incluya funcionalidades de casino online. Las hay a montones y cada una tiene sus pros y sus contras. Bet365, PokerStars, William Hill, 888, Luckia... el abanico es sencillamente impresionante.

En lo que al póquer se refiere, es muy cierto que escoger una u otra tiene bastantes diferencias ya que en las más grandes se reúnen los jugadores más experimentados mientras que en el resto se sitúan los jugadores más casuales. Ya hemos hablado de ello en otras ocasiones y no vamos a profundizar en este sentido, pero si tu situación es de iniciado, puede que te resulte más sencillo progresar en salas de póquer de segundo nivel hasta hacerte con un buen bankroll y entonces dar el salto a otras como PokerStars donde hay mucho más tráfico y variedad, pero también nivel.

Resumiendo, al gran diferencia entre el póquer y el resto de modalidades de un casino online o físico es muy clara. En el resto tú ganas cuando la casa pierde mientras que en el famoso juego de cartas a la casa le es indiferente si ganas o pierdes pues ellos obtienen beneficio pase lo que pase. tu batalla está contra el resto de jugadores y eso es algo que resulta completamente único. Así que ya sabes, si lo que buscas es una alternativa en la que prime tu habilidad por encima de todo, el póquer es lo que necesitas.