El póquer, la gran excepción




Hábitos de malos jugadores

De la misma forma que un jugador amateur de ajedrez siempre comete los mismos fallos a la hora de comenzar una partida, los usuarios recreacionales que juegan al póquer también tienen patrones de comportamiento muy similares y, sobre todo, muy sencillos de identificar. Y es que no hace falta ser un iluminado para darse cuenta en menos de un par de minutos de cuándo un jugador no tiene ni la más remota idea de lo que está haciendo, por lo que a la larga es una fuente de dinero en la que debemos centrarnos y explotar todo lo posible.

Este comportamiento es común en cualquier sala de póquer online y por supuesto en cualquier casino físico, que tradicionalmente es una mina de jugadores inexperimentados. Básicamente, existen dos fallos garrafales que estas personas repiten una y otra vez.

1.- Juegan absolutamente todas las manos

Así es, la primera medida que debes tener en cuenta a la hora de dar caza a lo que en el mundo se le conoce como un fish es observar el número de manos que juega. Un usuario experto selecciona sus manos y juega un porcentaje reducido, buscando jugadas con valor. Este porcentaje, por supuesto, varía dependiendo de la modalidad en que se juegue. Por ejemplo, un jugador avanzado en mesas de dinero real con 6 jugadores oscila entre el 25 y el 35% de manos, mientras que en un Sit and Go de 3 jugadores puede subir a un 60% sin que eso significa mala práctica.

Sin embargo, los comúnmente conocidos como "paquetes" se caracterizan por jugar un porcentaje muy cercano al 100%, es decir, que se meten en el bote prácticamente con cualquier par de cartas esperando a que suene la flauta y conecten algún naipe. Si bien es cierto que esto puede ocurrir de tanto en cuanto, lo más normal es que no lo consigan y te puedas llevar su dinero con una simple apuesta en el Flop (lo que se conoce como apuesta de continuación si has sido agresor en la fase previa).

2.- Tamaño de las apuestas

Cuando uno se pone a estudiar teoría sobre póquer, aprende a dominar la cantidad de fichas o dinero que debe apostar en cada momento. Una vez más, esto varía entre modalidad y modalidad, pero en resumidas cuentas existen unos rangos muy establecidos que suelen ir desde un tercio del bote acumulado hasta tres cuartos. Hay ocasiones en las que algunos expertos apuestan el bote o incluso un poco más (lo que se cataloga como overbet), pero no es más que una estrategia para meter presión.

Pero los novatos tienden a apostar de forma desproporcionada tanto por corto como por largo. Es muy fácil de identificar porque en un bote de 100 fichas, por ejemplo, te pueden apostar 15 o 500 con la intención de hacerte abandonar. Es verdad que algunas veces, al tú no haber conectado una buena mano, conseguirá tirarte de la misma. Pero otras tantas veces puedes aprovecharlo para desplumarlo de forma rápida y sencilla.

Más allá de estos dos fallos tan comunes, existen otros comportamientos que te ayudarán a poner tu punto de mira sobra un jugador. Uso excesivo del chat para insultar o faldar, hacer siempre la misma estrategia una y otra vez, mostrar siempre sus cartas, etc. Los dos errores que hemos desarrollado son sumamente comunes, por lo que si te topas con alguien así todo lo que tienes que hacer es ser un poco paciente y en unas cuantas manos verás como su dinero ha pasado a tu poder sin que él se haya dado cuenta.