El póquer, la gran excepción




Situaciones All-In

El término All-In se utiliza cuando decidimos apostar el total de nuestras fichas o dinero. Ante esto, los rivales solo tienen dos salidas: igualar nuestra apuesta o simplemente retirarse. Evidentemente, la presión para ver la mano es alta por el gran número de fichas que ponemos en el bote, por lo que no son pocas las ocasiones en la que resulta la solución más viable para evitarnos problemas más adelante.

Por supuesto, antes de nada tenemos que tener bien claro las posibilidades que tenemos de ganar la mano con las combinaciones que tengamos. Si bien es cierto que no sabemos las cartas de los rivales, con las nuestras mismas podemos realizar un cálculo aproximado. Para los jugadores que se están iniciando en el juego y que no tienen demasiada experiencia, lo que se recomienda es ir All-In siempre con parejas de damas (QQ), pareja de reyes (KK), pareja de ases (AA) o con un as y un rey del mismo palo. Estas cuatro manos tienen un alto porcentaje de rentabilidad en la fase preflop, es decir, antes de que se repartan las cartas comunitarias. Sin embargo, una vez se pasa al flop o al turn son algo más difíciles de defender.

Un notable error entre los principiantes es tratar de jugar de forma pasiva estas poderosas combinaciones de cartas con la intención de sumar más dinero al bote. Tienen la seguridad de que ganarán la mano pase lo que pase, pero muchas veces la cosa se complica y se termina perdiendo. Para defenderlas se requiere de una habilidad bastante alta, por lo que la mejor alternativa al principio es ir All-In y si alguien paga, mejor.

Esto en lo que se refiere a situaciones preflop, pero como bien sabrás algunas veces tendremos también una mano poderosa en el flop y en ocasiones lo mejor será evitar complicaciones con un All-In. Esto no significa que desde el punto de vista matemático sea la solución más rentable, pero el objetivo al principio es simplificar la mecánica de juego hasta que se tenga cierta práctica y conocimiento. Más adelante ya habrá tiempo de aprender a jugar de forma más detallada este tipo de manos.

Por lo tanto, siempre que tengas un trío, unas dobles parejas o algo superior en el flop, tu objetivo es ir All-In lo antes posible. Es importante vigilar el color y los números de las cartas comunitarias. No es lo mismo que todas sean de corazones y alguien tenga un más que probable color que cada una de las tres cartas sea de un palo. De la misma forma, tampoco es lo mismo que haya cartas "conectadas" con las que se pueda formar escalera de forma sencilla que otras que se alejan unas de otras. Son factores que desde un primer momento debes tener en cuenta para ir cogiendo rodaje, pero con el conocimiento de que más adelante tendrás que aprender mecánicas más avanzadas. Es decir, para principiantes es lo correcto, pero matemáticamente va más allá.

La clave es ir All-In con manos que tengan valor para hacerlo. Es un error brutal abusar de meter todas las monedas al centro, tanto como no hacerlo cuando se debería. A pesar de que sea una maniobra arriesgada, con las combinaciones que hemos sugerido casi siempre se irá por delante, por lo que a largo plazo te hará ganar dinero. Nunca está de más recordar que el póquer es un juego en el que pensar a largo plazo es sumamente importante pues a corto plazo el azar puede hacer de las suyas.